El informe Global AI Pulse de KPMG, correspondiente al segundo trimestre de 2026 (Q2), se basa en una encuesta realizada a más de 2,100 líderes empresariales de 20 países, territorios y jurisdicciones.
La confianza en la inteligencia artificial (IA) sigue aumentando y, aunque la inversión se mantiene estable, las empresas están evolucionando de la fase de experimentación hacia una implementación más amplia. Como resultado, su enfoque está cambiando hacia aspectos como la rendición de cuentas, la economía de la IA y la generación de valor.
Si bien muchas compañías ya están obteniendo beneficios, todavía son pocas las que han logrado demostrar un retorno de inversión (ROI, por sus siglas en inglés) consolidado.
Los hallazgos sugieren que los mejores resultados no provienen necesariamente de las organizaciones que implementan un mayor número de soluciones de IA, sino de aquellas que desarrollan las capacidades necesarias para expandirla de manera eficaz. Entre estas capacidades destacan una asignación clara de responsabilidades, mecanismos sólidos de rendición de cuentas y gobierno corporativo, así como una mayor visibilidad y control de los costos asociados con la operación de la IA.